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Lección #2: Jugadores A

Jugar con buenos contagia y te vuelve más bueno. En el mundo de la empresa un jugador A es aquel a quien tienes que retener y a quien tienes que contratar. Para encontrarlo: En primer lugar, que sea mejor que tú.

¿Qué es esto? Lee: El fin de una era

Hace más de un mes, jugaba un partido de fulbito en la noche. La verdad, éramos bastante malos. Entre ellos, había un chico que está acabando la Universidad. Al día siguiente fue a la oficina y me espetó: Jugar con malos es contagioso. Después de reírme un rato, me quedé pensando… es verdad.

Pero también pasa al revés: Jugar con buenos contagia y te vuelve más bueno. Por eso Gokú se alegraba cuando enfrentaba a enemigos mejores que él. Por eso Oliver Atom se admiraba cuando tenía al frente a un rival de fuste. Un jugador A necesita otros jugadores A.

Guy Kawasaki tiene una conferencia paradigmática cuando presentó su libro The Art of Start. En uno de los puntos animó a los que empezaban sus emprendimientos a contratar jugadores A. “Porque si empiezas a contratar a jugadores B, un día te vas a ver rodeado de puros jugadores C”.

Por su parte, Netflix publica en su presentación sobre su cultura corporativa que contrata a los mejores. Y por eso paga sueldos por encima del promedio. Una solución adecuada si es que quieres tener a la crema y nata del mercado en el que te mueves.

Y aquí una sobre Steve Jobs, sobre la importancia de tener Jugadores A en industrias determinadas, como la tecnológica.

En Pixar también lo tienen claro, de acuerdo con el libro Creativity Inc.:

Si le das una buena idea a un equipo mediocre, ellos la van a destruir. Si le das una idea mediocre a un equipo brillante, ellos la mejoran o la descartan y saldrán con algo mejor.

¿Quién es un jugador A?

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Pero quién es un jugador A. Bueno, es difícil definirlo porque no solo es un buen trabajador. Es una especie rara que al empezar un trabajo no necesariamente es el mejor, pero que cuenta con las cualidades, la capacidad y el deseo de hacerlo.

Desde el puento de vista de los skills, es fácil reconocer a un jugador A, porque cuenta con habilidades altamente valoradas y raras. Por ejemplo: un programador que también es buen diseñador. Ese bicho raro tiene potencial de ser jugador A. En otros campos, por lo general, un jugador A es alguien que hace las cosas rápido y bien.

Pero no todo es skills, también está la capacidad de relación con los demás, el trabajo en equipo, humildad, creatividad… En fin una serie de virtudes, que hacen más difícil definir a un trabajador brillante.

Si eres jefe o alguien que tiene la responsabilidad de manejar un negocio o contratar personal, lo más fácil para detectar a un jugador A es: Alguien que sea mejor que tú, o que tenga la capacidad para lograrlo. Es una buena medida, de lo contrario, el futuro de tu empresa o negocio estará en manos de minions.

minions

Cómo retener a un jugador A

En las empresas, uno de los principales problemas consiste en retener el talento. Retener a los jugadores A. Y para ello la fórmula de Netflix es lo que mejor funciona: Pagar por encima del promedio.

Sin embargo, esto en la mayoría de los casos no es posible, por falta de dinero o porque el dinero no lo es todo en la vida. Y aquí entra el numeroso campo de la llamada teoría de la motivación.
Esto nos lleva a un complejo sistema de acciones que requerirían más palabras que las debidas. El consejo que les puedo dar es leerse el libro de Gobierno de Personas o Drive, de Dan Pink. Si no tienen tiempo para eso, pues vean este video:

RSA ANIMATE: Drive: The surprising truth about what motivates us

Todas estas medidas son importantes, porque los jugadores A se potencian entre sí y potencian a toda la empresa. Por eso es tan importante retenerlos.

Jugar con jugadores A

Otra pregunta que nos podríamos hacer es ver si nosotros mismos somos jugadores A. Pero me parece que lo principal no es eso. Sino, darnos cuenta con quién jugamos. ¿Nuestros compañeros te trabajo son jugadores A? Si es así, probablemente tú también lo seas, porque juegas con ellos. Si no lo son, el consejo de mi amigo se cae de maduro: jugar con malos es contagioso.

Como ven, el deporte puede influir mucho en el mundo empresarial. Una película que les recomiendo es Draft Day. Buenísima, y que da además muchas lecciones para detectar quién es verdaderamente un jugador A.

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Por Juan Carlos Villacorta

Fundador de Traxxo, escribe hace muchos años en este medio y trabaja activamente en proyectos de diseño y comunicación por internet.

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